- EL SANTO PADRE A LA RENOVACION CARISMATICA
- Compartir el bautismo en el Espíritu Santo
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Me gusta cómo se saludan en algunos pueblos en
este tiempo de Pascua. No dicen: “Buenos días” o
“buenas tardes”, dicen: “Jesús ha resucitado”. Nos
saludamos así, juntos: “Jesús…” [todos responden:
“ha resucitado”].
Sí, ¡Jesús está vivo! Gracias por recordar cuánto
me gusta este canto de entrada que habéis
cantado.
En esta solemnidad de Pentecostés comienza una
nueva etapa en el camino iniciado por la Renovación
Carismática hace 52 años. Renovación Carismática
que se ha desarrollado en la Iglesia por voluntad
de Dios y que, parafraseando a san Pablo VI, “es
una oportunidad para la Iglesia” (cf. Discurso a los
participantes en el III Congreso internacional de la
Renovación Carismática Católica, 19 mayo 1975,
Pentecostés).
En nombre de la Iglesia, agradezco hoy a la ICCRS y
a la Fraternidad Católica la misión realizada en estos
casi 30 años. Vosotros habéis marcado el camino y
habéis permitido, con vuestra fidelidad, que CHARISsea hoy una realidad. ¡Gracias!
Gracias también al equipo de cuatro personas a
quienes encargué la concretización de este nuevo
En su discurso del 8 de junio, ante 4500 miembros de la Renovación Carismática Católica de todo
el mundo, el Papa Francisco explicó claramente qué es CHARIS y qué espera la Iglesia de esa.
Papa Francisco
y único servicio; y al Dicasterio para
los Laicos, la Familia y la Vida, en la
persona del Cardenal Farrell, que los ha
acompañado.
Hoy termina una cosa y comienza otra:
comienza una nueva etapa en este
camino. Una etapa señalada por la
comunión entre todos los miembros de la
familia carismática, donde se manifiesta
la presencia poderosa del Espíritu
Santo para bien de toda la Iglesia. Esta
Presencia hace que todos sean iguales,
porque todos y cada uno ha nacido del
mismo Espíritu; grandes y pequeños,
con muchos años o recién nacidos,
comprometidos a nivel universal o local,
forman el todo, que es siempre superior
a la parte.
Nuevo y único servicio de comunión
Vamos hacia la unidad: este es el camino
del Espíritu.
Nuevo. Como os dije en el Circo Máximo,
lo nuevo puede desestabilizar. Existe al
comienzo una sensación de inseguridad
ante los cambios que lo nuevo puede
traer: a veces uno prefiere permanecer
con lo suyo, y se separa de la unidad. Y
esta es una tentación del diablo: cada
vez que alguno siente: “No, lo mío es
más que lo de aquel”, y “yo prefiero
lo viejo a lo nuevo”, allí está el diablo,
porque me separa de la unidad. Es
humano tener un cierto temor a lo
nuevo —esto sí, es verdad— pero no
es el caso en las personas espirituales:
«Yo hago nuevas todas las cosas», dice
el Señor en el libro del Apocalipsis
(21,5). Nuestro Dios es el Dios de las
novedades. Las novedades de Dios son
siempre de bendición, porque proceden
de su corazón amoroso. Existe siempre
la tentación de decir: “Estamos bien
como estamos, lo estamos haciendo
bien, ¿por qué cambiar? Dejémoslo
como está; nosotros sabemos cómo
se hace”. Este pensamiento no viene
del Espíritu, al menos no del Espíritu
Santo, tal vez del espíritu del mundo…
No caigan en ese error. «Yo hago nuevas
todas las cosas», dice el Señor.
Nuevo y Único. Un servicio para todas las
realidades carismáticas que el Espíritu ha
suscitado en el mundo. No un organismo
que sirve a algunas realidades y otro
organismo que sirve a otras realidades, y
un tercero…y así. ¡No!, único.
Servicio. No gobierno. A veces lo que pasa
es que en las asociaciones humanas, tanto
laicas como religiosas, existe la tentación
de ir siempre buscando el beneficio
personal. Y la ambición de que nos vean,
de mandar, del dinero… Siempre lo mismo.
La corrupción entra así. ¡No!: servicio,
siempre servicio. Servicio no quiere decir
“embolsillar” —el diablo entra por el
bolsillo—; servicio quiere decir dar: dar,
darse.
Comunión. Todos con un mismo corazón
vuelto al Padre para dar testimonio de
la unidad en la diversidad. Diversidad
de carismas que el Espíritu ha suscitado
en estos 52 años. “Alargar las cuerdas
de la tienda”, como dice Isaías 54
(cf. v. 2), para que quepan todos los
miembros de una misma familia. Una
familia donde hay un solo Dios Padre, un
solo Señor Jesucristo y un solo Espíritu
vivificante. Una familia en la que un
miembro no es más importante que
otro, ni por edad, ni por inteligencia,
ni por sus capacidades, porque todos
son hijos amados del mismo Padre. El
Nuevo y único
servicio de comunión
4 CHARIS Magazine no. 1 - Julio 2019 CHARIS Magazine no. 1 - Julio 2019
“No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy: En el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y camina” (Hechos 3, 1-10 ) Renovación Carismatica desde la Diócesis de Santa María de los Angeles, Chile.( Página personal de Carlos Moreno Pezo)
martes, 26 de noviembre de 2019
CHARIS: Compartir el Bautismo en el Espíritu Santo
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario