martes, 31 de agosto de 2021

Misa y Oración por los Enfermos. 5 de Septiembre

 

 El Domingo 05 de Septiembre de 2021, a las 16 horas, celebraremos la Misa y Oración por los  

Enfermos en el Templo de la Paroquia San Francisco. El aforo será reducido para privilegiar la seguridad sanitaria en pandemia.

Puedes vivirla también buscando en Facebook la página:

Rcc Diocésis Santa María de Los Angeles

 

¿Qué nos dice el Catecismo de la Iglesia sobre la oración?


2560 “Si conocieras el don de Dios”(Jn 4, 10). La maravilla de la oración se revela precisamente allí, junto al pozo donde vamos a buscar nuestra agua: allí Cristo va al encuentro de todo ser humano, es el primero en buscarnos y el que nos pide de beber. Jesús tiene sed, su petición llega desde las profundidades de Dios que nos desea. La oración, sepámoslo o no, es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre. Dios tiene sed de que el hombre tenga sed de Él (San Agustín, De diversis quaestionibus octoginta tribus 64, 4).

2561 “Tú le habrías rogado a él, y él te habría dado agua viva” (Jn 4, 10). Nuestra oración de petición es paradójicamente una respuesta. Respuesta a la queja del Dios vivo: “A mí me dejaron, manantial de aguas vivas, para hacerse cisternas, cisternas agrietadas” (Jr 2, 13), respuesta de fe a la promesa gratuita de salvación (cf Jn 7, 37-39; Is 12, 3; 51, 1), respuesta de amor a la sed del Hijo único (cf Jn 19, )

 

Renovación Carismática en la Diócesis de Los Angeles, en Pandemia. Cada casa, una Iglesia.
 

domingo, 25 de julio de 2021

Misa y Oración por los Enfermos. Invitación

 El  domingo 1° de Agosto, este domingo, viviremos la Misa de Sanación de la RCC de la Diócesis de Los Angeles. 

A las 16 horas, podrás conectarte por Facebook a:

Rcc Diocésis Santa María de Los Angeles

  y tener un espacio espiritual para ti con el Señor.

 


 LA Misa la Celebra el Padre Gustavo Avello, coordinador de la Renovación Carismática de la Diócesis.

¿Qué dice el Catecismo de la Iglesia CAtólica?

1503 La compasión de Cristo hacia los enfermos y sus numerosas curaciones de dolientes de toda clase (cf Mt 4,24) son un signo maravilloso de que "Dios ha visitado a su pueblo" (Lc 7,16) y de que el Reino de Dios está muy cerca. Jesús no tiene solamente poder para curar, sino también de perdonar los pecados (cf Mc 2,5-12): vino a curar al hombre entero, alma y cuerpo; es el médico que los enfermos necesitan (Mc 2,17). Su compasión hacia todos los que sufren llega hasta identificarse con ellos: "Estuve enfermo y me visitasteis" (Mt 25,36). Su amor de predilección para con los enfermos no ha cesado, a lo largo de los siglos, de suscitar la atención muy particular de los cristianos hacia todos los que sufren en su cuerpo y en su alma. Esta atención dio origen a infatigables esfuerzos por aliviar a los que sufren.

 


 

1504 A menudo Jesús pide a los enfermos que crean (cf Mc 5,34.36; 9,23). Se sirve de signos para curar: saliva e imposición de manos (cf Mc 7,32-36; 8, 22-25), barro y ablución (cf Jn 9,6s). Los enfermos tratan de tocarlo (cf Mc 1,41; 3,10; 6,56) "pues salía de él una fuerza que los curaba a todos" (Lc 6,19). Así, en los sacramentos, Cristo continúa "tocándonos" para sanarnos. (Catecismo de la Iglesia Católica)