viernes, 3 de abril de 2020

En tiempos de Pandemia, oremos y ayudemos a prevenir.

Queridos hermanos:
Dos formas tenemos de disminuir la pandemia que aflije a la humanidad.

La primera, es quedandote en casa, evitando en lo posible, el contacto social. De ésta manera frenamos la cadena de contagios.

La segunda, es aprovechar este tiempo libre para meditar y orar. Las lecturas de cada día en esta cuaresma y en Semana Santa son propicias para la conversión y para clamar por la Misericordia del Señor.


También podemos estar unidos a a la Iglesia con tantas posibilidades de Misas que gracias a internet, llegan a nuestros hogares



Oremos, leamos la Biblia, compartamos el Amor de Dios en Familia.
 Señor, no me reprendas por tu enojo
ni me castigues por tu indignación.
Ten piedad de mí, porque me faltan las fuerzas;
sáname, porque mis huesos se estremecen.
Mi alma está atormentada,
y tú, Señor, ¿hasta cuándo…?
Vuélvete, Señor, rescata mi vida,
sálvame por tu misericordia,
porque en la Muerte nadie se acuerda de ti,
¿y quién podrá alabarte en el Abismo?
Estoy agotado de tanto gemir:
cada noche empapo mi lecho con llanto,
inundo de lágrimas mi cama.
Mis ojos están extenuados por el pesar
y envejecidos a causa de la opresión.
Apártense de mí todos los malvados,
porque el Señor ha oído mis sollozos.
El Señor ha escuchado mi súplica,
el Señor ha aceptado mi plegaria.
(Salmo 6)


¡¡Ánimo, hermanos!

jueves, 26 de marzo de 2020

¿Hay que asistir a Misa? ¿Quienes están eximidos de asistir?


Carta Obispo Felipe Bacarreza sobre Misa dominical

A todo el clero de la Diócesis: Eucaristía dominical



Estimados hermanos:
En medio de la preocupación y el temor por la pandemia del coronavirus, es importante ofrecer a los fieles el consuelo y la alegría de la Eucaristía dominical. De la misma manera que se mantienen abiertos los supermercados para proveer a la población el alimento corporal, con mayor razón, debemos ofrecer el pan de vida eterna que solamente nosotros podemos dar, según el mandato de Jesús: «Denles ustedes de comer». Sin la Eucaristía la desolación sería completa. Hemos celebrado un Congreso Eucarístico Diocesano, cuyo lema era: «Sin la Eucaristía dominical, nada podemos». Es lo que creemos también en las circunstancias actuales. Quienes pronunciaron esa sentencia -San Saturnino y sus compañeros- se exponían al martirio por celebrar la Eucaristía, que de hecho sufrieron.

Ciertamente, están dispensados de la obligación de participar en la Eucaristía dominical y no deben hacerlo:

– todos los que tengan síntomas del coronavirus o incluso solo sospechas de haber contraído la infección y puedan transmitirla a otros,

– todos los adultos mayores que están en edad de riesgo en caso de contraer el coronavirus,

– todos los que no siendo adultos mayores, sufren, sin embargo, alguna afección en su condición de salud que los hace igualmente vulnerables

– todos los que sufran excesivo temor -pánico- de ser contagiados.

Todos ellos deben participar a través de la radio y de otros medios audiovisuales que se ofrecen y hacer una comunión espiritual.

Sugiero, en lo posible, aumentar una o dos Misas en el templo parroquial, de manera que los fieles, que de todas maneras serán menos que lo habitual, se distribuyan en más celebraciones y puedan mantener mayor distancia unos de otros. Habrá que mantener asimismo la precaución de evitar el saludo de la paz y recomendar la recepción de la Hostia santa en la mano, aunque manteniendo abierta a opción de recibirla en la boca.

Tomando como refugio al Señor y poniéndonos bajo la sombra de sus alas, experimentaremos la verdad de lo que dice el Salmo 91: «No temerás el terror de la noche, ni la saeta que vuela de día, ni la peste que avanza en las tinieblas, ni el azote que devasta a mediodía».

Implorando a nuestra Patrona, Santa María de los ángeles, que nos tenga bajo su amparo, los bendigo con vivo afecto

+ Felipe Bacarreza Rodríguez
Obispo de Santa María de los Ángeles
Los Ángeles, 20-03-2000

martes, 24 de marzo de 2020



Oración del Papa Francisco para rezar por los afectados por el coronavirus 

 Queridos hermanos:

Ante esta grave pandemia que azota al mundo, debemos actuar proactivamente.

Lo primero es tomar todas las medidas a nuestro alcance para evitar contaminarnos y posteriormente afectar a otros. Disminuir la  espiral del contagio es importante .

 

Y para los cristianos, es imperioso volver los ojos hacia el Señor. Usemos esta cuarentena como una cuaresma de contemplación, ayuno y encuentro con el Señor y la familia.

Oremos junto con el Santo Padre y la Iglesia toda:

 

Oh María,
tu resplandeces siempre en nuestro camino
como signo de salvación y de esperanza
Confiamos en ti, Salud de los enfermos,
que junto a la cruz
te asociaste al dolor de Jesús,
manteniendo firme tu fe

Tú, salvación del pueblo romano
sabes lo que necesitamos
y estamos seguros de que proveerás
para que, como en Caná de Galilea
pueda volver la alegría y la fiesta
después de este momento de prueba
Ayúdanos, Madre del Divino Amor,
a conformarnos a la voluntad del Padre
y hacer lo que nos diga Jesús
que ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos
y se ha cargado con nuestros dolores
para llevarnos, a través de la cruz
a la alegría de la resurrección. Amén.

Bajo tu amparo nos acogemos,
santa Madre de Dios;
no deseches las oraciones
que te dirigimos
en nuestras necesidades,
antes bien
líbranos de todo peligro,
¡oh Virgen gloriosa y bendita!
¡Amén!

domingo, 15 de marzo de 2020

Obispo Entrega Documento al Clero Para Prevenir Contagio Coronavirus

El Obispo Felipe Bacarrezza envió un documento con medidas para evitar la propagación del coronavirus.

Las medidas, en primera instancia, se extenderán por dos semanas.


 Entre las medidas, destaca la suspensión de las clases en todos los establecimientos dependientes de la Fundación Juan XXIII.

Por otro lado, se suspenden las Catequesis y el funcionamiento de otros Grupos en todas las Parroquias y Comunidades de la Diócesis de Santa María de Los Angeles

Las Misas no se suspenden, dada la importancia de estar unido al Señor en estos tiempos de prevención de la pandemia.. Se solicita no darse la mano en el momento de La Paz, y recibir la comunión en la mano, aunque si el fiel lo estima, puede recibirla en la boca. 

Finaliza su instrucción solicitando que sigamos orando para que el Señor nos libre de este flagelo, y la Virgen Maria nos proteja.

martes, 25 de febrero de 2020

Regresando con Toda la Fuerza: Misa de Sanación


¡Hola Hermanos!

Volviendo ya de este caluroso verano y muchos de ustedes de un merecido descanso, nos llega esta invitación.

Misa de la Renovación Carismática con el Padre Gustavo Avello. Este domingo 01 de marzo de 2020, a las 16,00 horas, en la Parroquia San Francisco.
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El Sacramento de la Penitencia y la reconciliación.
Pildoras de Fe.

1422 "Los que se acercan al sacramento de la penitencia obtienen de la misericordia de Dios el perdón de los pecados cometidos contra El y, al mismo tiempo, se reconcilian con la Iglesia, a la que ofendieron con sus pecados. Ella les mueve a conversión con su amor, su ejemplo y sus oraciones" (LG 11).
1423 Se le denomina sacramento de conversión porque realiza sacramentalmente la llamada de Jesús a la conversión (cf Mc 1,15), la vuelta al Padre (cf Lc 15,18) del que el hombre se había alejado por el pecado.
Se denomina sacramento de la penitencia porque consagra un proceso personal y eclesial de conversión, de arrepentimiento y de reparación por parte del cristiano pecador.
1424 Se le denomina sacramento de la confesión porque la declaración o manifestación, la confesión de los pecados ante el sacerdote, es un elemento esencial de este sacramento. En un sentido profundo este sacramento es también una "confesión", reconocimiento y alabanza de la santidad de Dios y de su misericordia para con el hombre pecador. 
 
Se le denomina sacramento del perdón porque, por la absolución sacramental del sacerdote, Dios concede al penitente "el perdón [...] y la paz" (Ritual de la Penitencia, 46, 55).
Se le denomina sacramento de reconciliación porque otorga al pecador el amor de Dios que reconcilia: "Dejaos reconciliar con Dios" (2 Co 5,20). El que vive del amor misericordioso de Dios está pronto a responder a la llamada del Señor: "Ve primero a reconciliarte con tu hermano" (Mt 5,24).

                                                                                                      (Catecismo de la Iglesia Católica)

jueves, 6 de febrero de 2020

Misa y Oración de Sanación en Valparaiso. Invitación



 MISA Y ORACIÓN DE SANACIÓN INTEGRAL. INVITACIÓN

El Padre Sergio Rojas nos invita a una Misa y Oración de Sanación completa en su Centro de Oración Católico "Sagrado Corazón de Jesús" ubicado en Calle ORELLA N° 985 y 989, en Valparaiso. Queda a pocas cuadras del Congreso, frente al Servicio Médico Legal.

Este encuentro se realizará el DOMINGO 23 DE FEBRERO A LAS 16 HORAS. Luego de la Misa se orará en profundidad por los enfermos del cuerpo, alma y espíritu.

Consideramos de gran valor esta oportunidad, dada la experiencia del Padre Sergio y su apertura al Espíritu Santo con sus Dones y Carismas.



Además, se podrá adquirir para la oración personal Agua Bendita y Sal Exorcizada. También hay valioso material escrito sobre Sanación y Renovación Carismática.

¡Una oportunidad para tener en cuenta!
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“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo”.
(1 Pedro 5:8-9)