domingo, 28 de septiembre de 2014

LA PARROQUIA DE NACIMIENTO DEFIENDE LOS DERECHOS DEL NIÑO POR NACER:¡ NO AL ABORTO!

 Fuerte y dolorosa imagen:
Como Renovación Carismática, nos unimos al trabajo evangelizador de la Parroquia de Nacimiento. Este niño o niña asesinada bien podría haber sido tu o yo. La diferencia está en que nuestras madres no vulneraron nuestro derecho a nacer. Fuerte imagen la de la foto, pero es una realidad que se vive día a día, y que se desea hacer legal. Felicitaciones a los hermanos y hermanas de Nacimiento que se aponen al asesinato legalizado de bebés no nacidos...

Maritza Castro P.

Ante la proximidad de una posible Ley que despenalice el aborto en Chile, nuestra Parroquia Divino Salvador de Nacimiento no ha querido hacer oídos sordos frente a la responsabilidad que como católicos tenemos de defender la vida desde el momento de la concepción.  Es por ello que el día Sábado 11 de Octubre, dentro del marco de la celebración de la Semana de la Familia, hemos querido “salir a la calle”, tal como nos lo pide S.S. el Papa Francisco y expresar nuestra postura al respecto Por tal motivo, estaremos desde las 11:00 Hrs. en el frontis de nuestra Parroquia proyectando imágenes, videos, música y testimonios que apoyen la defensa de los niños que están por nacer.  Paralelo a ello, nuestros jóvenes y adultos circularán por las calles céntricas entregando trípticos con la información que respalda nuestra postura.
Finalizaremos a las 19:30 Hrs., momento en el cual se iniciará una Eucaristía en la misma calle, en donde se congregarán las distintas Capillas pertenecientes a nuestra Parroquia.  
Invitamos, por tanto, a toda nuestra comunidad parroquial a que se una en esta causa. Recordemos que Cristo no fue condenado por el poder de la gente malvada, sino por el silencio de la gente buena.  Unámonos en el compromiso de nunca guardar silencio contra el aborto, sino de alzar nuestra voz para defender a tantos niños de la muerte.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Invitación a Retiro de Sanación para Septiembre

En Nacimiento tendremos este encuentro carismático de la RCC. Es una invitación abierta a encontrarse con el Señor de la Vida y de la Verdad. En un mundo de preguntas y de búsquedas, aqui tienes la respuesta: Jesús.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

INVITACIÓN A MISA DE SANACIÓN ESPECIAL EL DOMINGO 07 DE SEPTIEMBRE




Toda Misa es especial. Sin duda.
Siempre Jesús está presente en la Eucaristía. 
Sólo queremos decir que este 07 de septiembre tendremos una Misa especial porque será concelebrada por cuatro Sacerdotes.
Y al término de la Misa, oraremos por los enfermos, para que el Señor toque con Su Amor Sanador a los quebrantados en el cuerpo, el alma o el espíritu.
Recuerden que el Señor prometió que estaría con nosotros todos los días , hasta el fin de este mundo. 
¡Cuánto más estará ese día, en que oraremos en forma especial y personal por cada uno de ustedes, en la Parroquia San Francisco, a las 16,00 horas!

¡Que el Señor y la Virgen los Bendiga!

miércoles, 27 de agosto de 2014

MISA DE SANACIÓN EN PARROQUIA DEL BUEN PASTOR




Hermanos:
 Les invitamos a participar de la misa de sanación y celebracion aniversario grupo renovacion buen pastor
Sera este jueves en templo parroquial a las 20:30 hrs.
Sera un encuentro en el amor del señor.
Contamos con su compañia.
Bendiciones.
Luz Quevedo
Servidora 

domingo, 17 de agosto de 2014

DIOS TE AMA Y QUIERE SANARTE



Padre Gustavo Avello en Misa de Sanación de la RCC


 Una de las ideas fuerza del PAdre Roberto de Grandis sobre la sanación:
CREE QUE DIOS, POR LO GENERAL, QUIERE QUE TODOS LOS HOMBRES ESTÉN SANOS, SALUDABLES, ÍNTEGROS EN CUERPO, MENTE Y ESPÍRITU.
“Cuando Jesús bajó del monte, lo siguió mucha gente. Un leproso vino a arrodillarse delante de él y le dijo: Señor, si quieres, tú puedes limpiarme. Jesús alargó la mano, lo tocó y le dijo: ¡Lo quiero, queda limpio! (Mt. 8:1-3). En este pasaje bíblico tomado de la Biblia de Jerusalén hay admiración al final de la contestación dada por Jesús. Por un momento, imagínense el tono de la voz de Jesús diciendo: “Por supuesto, ¿no se fijaron en lo que les estaba diciendo a las personas allí en el camino? No se fijaron en lo que hice ayer y ahora me preguntan: ¿Quiero sanarlos? Por supuesto que sí. ¡Sanaos!”

Esta historia, tomada del Evangelio, ilustra convincentemente el deseo de Jesús de sanar a todo aquel que viniera a El. Está escrita cuatro veces en los Evangelios: Jesús quería que todo aquel que viniera a El fuera sanado; Mateo 8:16, Mateo 12:15, Lucas 4:40, Lucas 6:19. Las mismas obras que Jesús realizó, las comisionó a sus apóstoles y discípulos. Nunca los envió únicamente a predicar, todo lo contrario. Siempre dijo: “Prediquen la Palabra y sanen al enfermo”. En mi opinión, la predicación y la sanación son inseparables.

Jesús dio a sus apóstoles las siguientes instrucciones: No vayan a tierras extranjeras ni entren en ciudades de los samaritanos, sino que primero vayan en busca de las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Mientras vayan caminando, proclamen que el Reino de Dios se ha acercado. Sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos, echen demonios. Den gratuitamente, puesto que recibieron gratuitamente” (Mt 10:5-8). Nuestra misión, hoy día, es como fue la de los apóstoles en su época, convertirnos en seguidores de Jesús. Como católicos hemos aceptado abiertamente la invitación de ser testigos de Jesús, hacer sus obras ahora como El las hubiera hecho, a través del poder del sacramento de la confirmación. Por lo tanto, ahora que tú empiezas a orar por los enfermos y a leer el Nuevo Testamento prestando especial atención a la sanación, puedes preguntarte: ¿Dónde he estado todos estos años? Los Evangelios claramente expresan lo que Jesús dijo: “Prediquen el Evangelio y sanen a los enfermos”.

En el libro Sanación de Francis MacNutt hay un capítulo sobre sanación que recomiendo leer a todos. “El mensaje fundamental de la cristiandad: Jesús salva”. MacNutt dice que el mensaje del Evangelio es que Jesús salva y los domingos cuando el sacerdote o predicador está en el púlpito, debe predicar precisamente esto. Este simple mensaje puede ser enseñado, bien sea por la palabra hablada o dada, o por la comprensión que la gente derive a través de la sanación. Creo que Jesús concibió ambas cosas.

Cuando Kathryn Kuhlman vino a Mobile, Alabama en 1975, las entradas se agotaron. De hecho, hubo mucha gente que se quedó sin entrar. Por la misma época se presentó también en Mobile otro evangelista, un excelente orador y quien contaba con una enorme campaña publicitaria, pero que no contó con la cantidad de público que fue a escuchar a Kathryn Kuhlman. El único método que utilizó fue el de la predicación mientran que Kathryn usó la predicación y la sanación. Siempre que se han utilizado la predicación y la sanación, los ofrecimientos de Jesús, los auditorios donde se han llevado a cabo las presentaciones no han tenido la capacidad suficiente para albergar a toda la gente que ha querido acudir. Esto ha ocurrido en muchas ocasiones.

En mi propio ministerio tuve la misma experiencia recientemente cuando estaba en unos retiros espirituales en Brasil con sacerdotes, religiosas y laicos. La noticia de que se estaban llevando a cabo unos retiros espirituales de sanación se esparció por todos los vecindarios. Las puertas del lugar donde se desarrollaban los retiros fueron colmadas por personas provenientes de toda la región que querían asistir. ¿Por qué? Porque hay una atracción natural hacia la sanación. Esta atracción fue evidente también en la época de Jesús, cuando leemos que era seguido por multitudes. Todos necesitamos sanación, de una forma o de otra, porque seguimos siendo personas con necesidades.

Algunos teólogos afirman que el Señor no sana a la gente enferma de hoy porque esto era solamente para las personas del siglo primero. Sin embargo, en estas épocas modernas podemos ver claramente como la gente común y corriente tiene, en cierto sentido, un entendimiento más profundo del Señor, y visitan santuarios para hallar sanación, o siguen a predicadores, o acuden a la última aparición de Nuestra Santísima Madre para ser sanados. Personalmente, no tengo nada en contra de tomar un avión para ir a Lourdes, claro que el ochenta por ciento de los cristianos hoy en día no puede costearse este lujo, y la cristiandad no es sólo ese veinte por ciento que puede saltar a un avión e ir a santuarios o a lugares santos. La cristiandad está siempre a disposición de todos los hombres sin importar su raza, y el poder de sanación de Jesucristo está donde haya un cristiano, donde haya una apertura al poder sanador del Señor Jesucristo.

Mi método total de sanación se basa en la idea de que la sanación es “una respuesta a la oración”, opinión que ha sido objetada por algunas personas. Otros la ubican en la comunidad. Esto está bien ya que queremos darle importancia a la comunidad. Si podemos creer en el amor que el Señor nos tiene, entonces, El va a actuar a través de nosotros, que somos sus instrumentos, para darnos la respuesta a nuestra oración. Yo creo que Jesús, por lo general, quiere que todos los hombres sean sanados, porque El prometió darnos signos. “Y estas señales acompañarán a los que creen: en mi nombre(...) pondrán las manos sobre los enfermos y los sanarán (Mc 16:17- 18). Este relato bíblico refleja la actitud de Jesús sobre la sanación, fue resaltado, utilizado y vivido entre los primeros cristianos y cuyo poder nos fue dado a nosotros por el Evangelio según San Marcos.

En cada sanación existen cuatro factores: la persona que ora, la persona por la que se ora, la oración que se dice y la fe de la comunidad. Mencionaré aquí brevemente el cuarto factor. ¿Cuánta fe tenemos dentro de la comunidad católica para alcanzar la sanación? Hago siempre énfasis en la fe de la comunidad porque la experiencia me ha mostrado lo importante que es. Por ejemplo, estando en Birmingham, Alabama, una mujer que había pertenecido a la iglesia pentecostal antes de ser católica, me dijo un día algo con respecto a sus experiencias de sanación: “Padre, cada vez que nos enfermábamos, como miembros de la Iglesia pentecostal, acudían los ancianos y el ministro, nos ungían y nos sanaban en cada oportunidad. Nunca supe lo que era ir a donde el doctor. Hacíamos lo que la Biblia indica: El que esté enfermo, que llame a los presbíteros de la Iglesia para que rueguen por él, ungiéndolo con aceite en el Nombre del Señor (Stgo. 5:14).

Esta mujer me hizo reflexionar sobre la fe de la comunidad que oró por ella. Concluí lo siguiente: Empezamos a orar por sanación y no nos sorprendamos si nuestras oraciones son contestadas. La comunidad entera, a diario, crece en afirmación y experiencia a medida que extiende la mano y ora por la sanación de los enfermos. La experiencia es supremamente importante ya que la mayoría de nosotros duda como Santo Tomás, y necesitamos ver la sanación para creer. Es triste decirlo, pero no espero que la mayoría de los católicos crean en la sanación sino hasta que la vean debido a la fuerte resistencia que tienen. Ellos la buscan en santuarios, lugares santos, y rezando novenas.

Una de las mejores experiencias de fe en mi vida ha sido la cruzada de Kathryn Kuhlman, en la que fui testigo de 100 sanaciones en Pittsburg. Mi experiencia personal hizo crecer mi fe. Algunas personas están haciendo un seguimiento a estas cruzadas de sanación argumentando que la gente no es en realidad sanada, sino solo aparentemente. A mi modo de ver lo que pasa es que cuando las personas salen de las sesiones de sanación, la fe y el amor retornan a sus comunidades negativas en donde no hay amor, paz o alegría, sino solo rabia, frustración y culpa. Estos últimos síntomas empiezan a aflorar de nuevo y los que habían sanado se enferman de nuevo porque el ambiente donde viven no cambia.

En la cátedra de “oración de sanación”, llevada a cabo en Mobile, Alabama, la gente entraba a la cafetería donde se estaban dando las clases, y los que tenían un dolor físico dejaban de sentirlo. Podían sentarse por dos horas en la clase sin experimentar ningún tipo de dolor, sintiéndose maravillosamente, pero cuando abandonaban la cafetería, el dolor regresaba. ¿Por qué? La fe de la comunidad es muy importante en toda el área de sanación y ciertamente uno de los factores primordiales.

“Señor Jesús, sé que deseas que todos te amemos en forma completa y que estemos totalmente bien para que podamos orar y alabar. Permite que el Espíritu Santo se manifieste hoy y que nos enseñe la verdad de que Tú realmente nos quieres saludables en cuerpo, mente y espíritu. Aumenta hoy nuestra fe como comunidad para creer en tu amor sanador”.

sábado, 21 de junio de 2014

ESTAS INVITADO, INVITADA, A LA MISA DE SANACIÓN DEL MES DE SEPTIEMBRE


TE INVITAMOS A ASISTIR A ESTA MISA CON FE Y MUCHA ESPERANZA. EL TIEMPO DE LOS MILAGROS NO HA TERMINADO. EL TIEMPO DE LOS MILAGROS ESTÁ EN SU PLENO APOGEO, PUES DIOS LO PROMETIO. CUANDO EL FUERA GLORIFICADO, VERÍAMOS COSAS MARAVILLOSAS. MÁS AUN , AHORA QUE HEMOS CELEBRADO HACE POCO LA FIESTA DE PENTECOSTÉS, EN LA CUAL EL ESPIRITU SANTO SE DERRAMÓ CON TODO SU PODER EN LA IGLESIA.