viernes, 30 de enero de 2015

ESTE DOMINGO 01 DE FEBRERO ES LA MISA DE SANACIÓN EN LOS ÁNGELES

No se olviden....a las 15:45 horas, es la Misa de la RCC de la Diócesis de Los Ángeles, en la Parroquia San Francisco.
Este domingo......01 de febrero.
 

Esta Misa es abierta a todos los que deseen participar .
¡Están invitados todos!

Aprendiendo a buscar y ser instrumento de sanación P. Ghislain Roy: "El Jesús que sanaba a las multitudes es el mismo que hoy sana en la Eucaristía"

 En esta entrevista el sacerdote Roy afirma que la sanación del cuerpo, del alma, de la mente, que Dios otorga a quien tiene fe, no sólo es real sino necesaria de ser proclamada como una de las alegrías del Evangelio.

Es habitual que en todos los encuentros, eucaristías y retiros que predica, miles de personas acudan en cada país que el sacerdote Ghislain Roy visita. Como ocurría con Jesús, pecadores y enfermos son los primeros que van tras sus pasos. ¿Por qué? ¿Cuál es la novedad?  Sobre esto y más, relacionado con la sanación, conversó con Portaluz...

(Al final el sacerdote comparte una espontánea oración de liberación y sanación para todos los lectores)


Padre Ghislain, en la tradición de la iglesia ¿la enfermedad física y psíquica tienen un origen espiritual?
Cuando miramos a los evangelios vemos que Jesús lo primero que hace es liberar espíritus inmundos y después nos damos cuenta que en las sanaciones que él  hace, ciertas enfermedades están vinculadas a la presencia de espíritus (…) También en algunas sanaciones él empieza dando mandatos al espíritu, para liberar a la persona de su enfermedad física.

¿Cuál es su opinión sobre el Reiki, la llamada sanación pránica u otras técnicas que afirman canalizar energía sanando así a las personas?
Observemos todas esas supuestas energías o esas prácticas. La persona que las ejerce va en busca de energías externas diciendo que estarían presentes en el cosmos; pero en realidad la mayoría de estas cosas son energías ocultas, que llaman a espíritus ocultos. Cuando el centro ya no es Cristo, cuando estás fuera de Cristo, ahí no hay sanación verdadera. El Señor lo ha dicho: sin mí no podéis nada.

¿Afirma entonces que el Reiki y prácticas similares son instrumentos del demonio?
Exactamente. Doy un ejemplo. Hace algunas semanas tuve un retiro en Italia para sacerdotes. Uno de los sacerdotes llevaba cuarenta años realizando la práctica del Reiki y él quería liberarse de esas presencias ocultas que lo habían tomado. Me contó lo siguiente: «Durante años estuve en búsqueda del origen del Reiki, fui en busca de esos orígenes por todas partes y nunca he encontrado el verdadero origen. Fue a partir del momento en que no encontré con certeza el origen que dejé de practicarlo».
Muy a menudo recuerdo a las personas que... durante un congreso de exorcistas en Roma dos personas dieron su testimonio de haber sido sanadas, liberados del demonio del Reiki. Hoy el Reiki está extendido por el mundo. Está en los salones de masaje, hay sacerdotes que lo practican incluso. Doy también otro ejemplo… El pasado mes de abril estuve en un convento benedictino del Perú. Allí había un monje que practicaba Reiki. Era precisamente él quien debía traducir a los presentes lo que yo iba diciendo y causó una total confusión durante todo el retiro. Las prácticas ocultas (del ocultismo) producen confusión, depresión, opresión, tristeza, angustia.

Algunas personas son críticas. Al leer su anterior respuesta recordarán la imagen del sacerdote que impone las manos y también la imagen del maestro o maestra de Reiki que impone las manos. El maestro parece una persona buena y dirán ¿qué hay de malo? También hay carismáticos, laicos, que imponen las manos. Para que se vea clara la diferencia: ¿Qué entiende la Iglesia por sanación?
La Iglesia cree y comprende lo que hizo Jesús en el Evangelio… Dice el Señor, estos son los signos que acompañarán a los que hablen en mi Nombre, a quienes creen en mí: Expulsarán espíritus inmundos, sanarán a  los enfermos. Los que hayan creído en Jesús, que hayan puesto su confianza en Jesús. Esperamos entonces que los sacerdotes pongan su confianza en su Señor, en Jesús, porque ellos no son dueños de esa sanación, sino que pertenece, viene, como un regalo de Dios. Por el contrario, el Reiki viene de ti mismo pretendiendo sanar.

¿Qué disposición debe tener un sacerdote o un laico, si es que puede hacerlo, al momento de enfrentar una acción de sanación, de querer sanar a alguien?
La fe. La fe en Jesús. Porque es para los que… ‘hayan creído en Mi Nombre’, (dice el Señor...) y eso no está reservado sólo para los sacerdotes, porque lo que cuenta es su fe en Jesús. La primera pregunta que haría a quien diga tener dones de sanación es: ¿Vas a comulgar? ¿Tomas tiempo para adorar? ¿Apoyas toda tu fe en el Señor? Como decía el padre Emiliano Tardiff, conocido en todo el mundo por el carisma de sanación que Dios manifestaba por su medio: Somos sólo los guantes de goma, donde Dios pone sus manos para sanar Él.

¿El carisma de sanación es una gracia que Dios ha confiado sólo a la Iglesia y a los miembros de la Iglesia?
Confiado a través de la Palabra de Dios a quienes creen. Porque hay otras iglesias, que si son personas fieles a la Palabra, que creen en Dios, sí, hay algunos que pueden recibir el don.

Según entiendo los exorcistas que son en definitiva sanadores y muchos otros sacerdotes que han recibido este don, de ser instrumentos de sanación, se confían a la Santísima Virgen María…
Exactamente.

Pero sobre la Santísima Virgen María -al menos en los Evangelios- no se dice que ella hubiere sanado. ¿Por qué se confían a la Santísima Virgen María?
 Ella interviene orando, pidiendo a Su Hijo, para que se haga el milagro. Y la Virgen María interviene a favor, pidiéndole a Jesús por la sanación. Ella sabe muy bien que los dones que pasan por su medio son voluntad de Dios y ella también lo hace ‘en nombre de Jesús’.

¿Podría usted compartir su propia experiencia como sanador y la Santísima Virgen María sanando a través suyo?
Mira, la experiencia me ha demostrado lo siguiente: Que si paso a través de la Virgen María -porque la Iglesia siempre ha reconocido que ella es Mediadora de Todas las Gracias-, las gracias que se reciben pasan por su corazón.  Y como yo quiero ir de la forma más rápida, voy a ella, para que enseguida sea ella la que intervenga e interceda haciendo más eficaz la sanación. Porque sólo la Virgen sabe cómo pedírselo a Jesús, con esa finura.

Los Evangelios nos hablan en diversos pasajes cómo Jesús sanaba de diversas dolencias físicas, psíquicas, pero también que expulsaba demonios. ¿Por qué Jesús necesitaba hacer esto?
Porque Jesús sabe muy bien que desde que entró el pecado en el mundo, Satanás trajo el desorden. Con ese desorden vino el mal, vino el pecado y la enfermedad. Si no hubiéramos tenido el pecado, no hubiere habido enfermedad. La enfermedad tiene como cauce el pecado que cierra el corazón a Dios y al amor de Dios, impide que Jesús venga a sanarnos.

Uno de sus libros más conocidos lleva por título “Para liberarse y sanar” y es un compendio de oraciones. ¿Basta con orar para liberarse y sanar?
Yo digo que primero tiene que experimentar el amor de Dios y después tener esa fe en aquél que sana a través de la oración. Porque la oración no es automática, es la fe de la persona. Hay oraciones en ese librito que son poderosas, como las del Ritual, porque apoyan la fe de quien ora en el amor de Jesús que sana.

Si es una acción de salvación, ¿Por qué está tan ausente de la  prédica normal de los sacerdotes y de la pastoral habitual de las parroquias esto de sanar y liberar?
Es simple. Algunos todavía creen que sólo participando en los sacramentos -aunque no tengan una disposición adecuada- tendrán igual una liberación y sanación, automática. En los retiros hay sacerdotes que están poseídos, hay diáconos que están poseídos. ¿¡Cómo es posible que un sacerdote estando poseído celebre la eucaristía cada día!? Esto ocurre por la disposición del corazón. Hay que disponer entonces adecuadamente el corazón, para poder acoger la sanación y liberación. Debemos ayudar a las personas para esto. Cuando celebro misas yo invito a las personas a que abran el corazón, presentar su necesidad. Y no sólo al principio de la eucaristía, sino durante todo el tiempo del sacramento, para que vayan abriendo el corazón a ese amor que sana. No hay nada automático, se nos exige un mínimo de fe.

Habló de haber encontrado miembros del orden sacerdotal poseídos ¿Qué demonios atacan normalmente a los sacerdotes?
Me he encontrado con Asmodeo, Astaroth.

¿Cuáles son las características de su acción?
Asmodeo busca la destrucción de la familia, de los afectos… Tobías y Sara. Toca también el ámbito de la sexualidad. Porque cuando Sara iba a unirse con su esposo, Asmodeo mataba a los maridos. Pero Tobías oró y el arcángel san Rafael vino para liberarle. Asmodeo está presente en todas partes. En el retiro de marzo en Madrid había cinco personas que estaban poseídas por Asmodeo y había entrado por la pornografía de internet.

A propósito de Internet. Al escribir la palabra sanación en el buscador de Google… las primeras cinco páginas arrojan vínculos sólo a portales relacionados al término, pero desde la perspectiva de la Nueva Era. ¿La New Age se apropió de la sanación?
Exactamente. Porque la Iglesia ya no propone la Eucaristía y Adoración Eucarística como el camino auténtico de sanación y liberación. Como pareciera que ya no se producen sanaciones y liberaciones durante la Eucaristía, la gente se larga de la Iglesia… muchos buscan entonces sanación en la Nueva Era.

¿No es arriesgado hablar de curación en determinadas eucaristías cuando es tan pequeño al parecer el número de personas que efectivamente se curan?
Es que hay que hablar que el Jesús que sanaba a las multitudes es el mismo que hoy sana en la Eucaristía. Y habéis venido aquí (Eucaristía) no sólo para estar, encontraros con Él, sino para acoger Su Amor que sana y libera. Nosotros los sacerdotes tenemos que llevar a las personas, para abrirles el corazón. Pero si el corazón del sacerdote no cree en esto, si nunca ha experimentado ese amor que sana ¿Cómo puede llevárselo y darlo a los jóvenes, a las personas que vienen a la Iglesia?

Padre Ghislain, para que ahora todos los que lean reciban la acción de Dios, ¿Podría orar por la liberación y sanación de los lectores de Portaluz…?
¿Espontáneamente?

Sí, por favor
¡Amén! ¡Perfecto!...

Señor Jesús tú conoces mi necesidad de liberación y sanación,
sabes lo que hay en mi corazón:
la angustia, tristeza, la depresión, desánimo, enfermedad del alma, rechazo, amargura, necesidad de sanarme físicamente. Enfermedad del cáncer, del corazón, mi cuerpo.

Tú sabes todo de mí.
¡Me vuelvo hacia Ti, Jesús! Tu nombre es Sanación.
Jesús yo creo que tú sanas, que tú me liberas, que me amas y quieres que sea totalmente tuyo, para siempre.
Me entrego a Ti,

doy mis perdones y te pido perdón.
Quiero acoger el sacramento del perdón como medio para liberarme,
para vivir esa sanación.

Te doy gracias Virgen María
por interceder poderosamente en el corazón de Jesús
para que yo obtenga una respuesta de sanación.
Que la Virgen María
Que es Puerta de la luz, Porta luz
por quien nos llega esta luz de sanación,
consiga para nosotros todo lo que Jesús nos quiere dar
Amén.

(Portaluz.org)

martes, 27 de enero de 2015

LA IMPOSICIÓN DE MANOS....POR QUE SI?

PON TUS MANOS SOBRE LA PERSONA CUANDO SEA RAZONABLEMENTE POSIBLE
Existe una comunicación especial cuando tocamos a alguien con amor. Si no lo crees, pregunta a una joven pareja de enamorados que van por la calle con las manos entrelazadas y diles que no es necesario que se tomen de las manos. Ellos te contestarán: “Usted no sabe lo que se siente”. Existe, definitivamente, una comunicación por el tacto, porque es una manera no verbal de transmitir amor. 

Aquellas personas, en el ministerio de la sanación, que han orado imponiendo sus manos, pueden dar fe de su poder. Muchos han sentido calor o alguna otra sensación como vibraciones cuando lo hacen. Es natural que cuando nos encontramos con alguien le estrechamos la mano. Ya que el tacto es un gesto natural de comunicación para transmitir nuestro amor y nuestra preocupación, grandes cosas parecen ocurrir cuando combinamos oración e imposición de manos.
El Nuevo Testamento cita muchos ejemplos de imposición de manos hecha por Jesús y por sus discípulos. Jesús sabía del valor de la imposición de manos.
“Entonces trajeron a Jesús algunos niños, para que les impusiera las manos y rezara por ellos” (Mt. 19:13).
“Jesús alargó la mano, lo tocó y le dijo: Lo quiero, quedas limpio” (Mt. 8:3).
“Había ido Jesús a la casa de Pedro, encontró a la suegra de éste en cama, con fiebre. Jesús la tomó de la mano y le pasó la fiebre” (Mt. 8:15).
“Le rogaba: Mi hija está agonizando; ven, pon tus manos sobre ella para que sane y viva” (Mc 5:23).
“Tomando la mano de la niña, le dijo: Talita Kum, que quiere decir: Niña, a tí te lo digo: levántate. Y ella se levantó al instante y empezó a corretear” (Mc. 5:41- 42).
“Al verla Jesús, la llamó. Luego le dijo: Mujer, quedas libre de tu mal. Y le impuso las manos. Y ese mismo momento ella se enderezó, alabando a Dios”  (Lc. 13:12-13).
“Fue Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y le dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo. Al instante fue como si le cayeran escamas de los ojos y pudo ver (Hechos 9:17).
Nosotros, como discípulos de Jesús, también somos enviados por El para comunicar su amor a través de la imposición de manos en la búsqueda de la sanación. “Y estas señales acompañarán a los que crean: en mi nombre (...) impondrán las manos sobre los enfermos y los sanarán” (Mc. 16:17).
“Jesús, cuando oramos por otros en tu Nombre te pedimos que uses nuestras manos como si fueran las tuyas para alcanzar y tocar a aquellos por quienes oramos. Permite que el Espíritu Santo actúe a través de nosotros hoy, especialmente cuando oramos por los miembros de nuestras familias o comunidad. Gracias Jesús por tu amor sanador que fluye a través de mí en este momento”.
(Roberto de Grandis, Sacerdote)

domingo, 18 de enero de 2015

ORACIONES DE LIBERACIÓN Y EXORCISMO

 
No se olvide....el Demonio existe y está más presente de lo que usted cree. He aqui cuatro oraciones de Liberación y exorcismo muy útiles.

Estas son 4 oraciones poderosas de Liberación y Exorcismo del padre Gabriele Amorth que les invitamos hacer.
(de exorcismo, pero no del Ritual exclusivo para los sacerdotes)
Gabriele Amorth es el mayor exorcista de la Ciudad del Vaticano en la Archidiócesis de Roma. Según su libro dice que ha realizado personalmente alrededor de 70.000 exorcismos. El padre Amorth también formula que los Nazis pudieron haber sido vejados y que existe la posibilidad de que Adolfo Hitler y Josef Stalin fueran influenciados por algún demonio para afectar a millones de personas por el mal.
Gabriele Amorth fundó la Asociación Internacional de Exorcistas en 1990 y fue presidente del honor hasta el año 2000.


ORACIONES CONTRA EL MALEFICIO (DEL RITUAL GRIEGO)
Kyrie eleison.
Dios nuestro Señor, oh Soberano de los siglos, omnipotente y todopoderoso,
tú que lo has hecho todo y que lo transformas todo con tu sola voluntad;
tú que en Babilonia transformaste en rocío la llama del horno siete veces más ardiente y que protegiste y salvaste a tus tres niños santos;
tú que eres doctor y médico de nuestras almas;
tú que eres la salvación de aquellos que se dirigen a ti,
te pedimos y te invocamos,
haz vana, expulsa y pon en fuga toda potencia diabólica, toda presencia y maquinación satánica, toda influencia maligna y todo maleficio o mal de ojo de personas maléficas y malvadas realizados sobre tu siervo/a….
haz que, en cambio, de la envidia y el maleficio obtenga abundancia de bienes, fuerza, éxito y caridad;
tú, Señor, que amas a los hombres, extiende tus manos poderosas y tus brazos altísimos y potentes y ven a socorrer y visita esta imagen tuya, mandando sobre ella al ángel de la paz, fuerte y protector del alma y el cuerpo, que mantendrá alejado y expulsará a cualquier fuerza malvada, todo envenenamiento y hechicería de personas corruptoras y envidiosas;
de modo que debajo de ti tu suplicante protegido te cante con gratitud:
“el Señor es mi salvador y no tendré temor de lo que pueda hacerme el hombre.”
“No tendré temor del mal porque tú estás conmigo, tú eres mi Dios, mi fuerza, mi poderoso Señor, Señor de la paz, padre de los siglos futuros”.
Sí Señor Dios nuestro, ten compasión de tu imagen y salva a tu siervo/a…. de todo daño o amenaza procedente de maleficio, y protégelo poniéndolo por encima de todo mal;
por la intercesión de la más que bendita, gloriosa Señora, la madre de Dios y siempre Virgen María, de los resplandecientes arcángeles y de todos tus santos.
¡Amén!



ORACIÓN CONTRA TODO MAL
Espíritu del Señor, Espíritu de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Santísima Trinidad, Virgen Inmaculada, ángeles, arcángeles y santos del paraíso descended sobre mí.
Fúndeme, Señor, modélame, lléname de ti, utilízame.
Expulsa de mí todas las fuerzas del mal, aniquílalas, destrúyelas, para que yo pueda estar bien y hacer el bien.
Expulsa de mí los maleficios, las brujerías, la magia negra, las misas negras, los hechizos, las ataduras, las maldiciones y el mal de ojo; la infestación diabólica, la posesión diabólica y la obsesión diabólica; todo lo que es mal, pecado, envidia, celos y perfidia; la enfermedad física, psíquica, moral, espiritual y diabólica.
Quema todos estos males en el infierno, para que nunca más me toquen a mí ni a ninguna otra criatura en el mundo.
Ordeno y mando con la fuerza de Dios omnipotente, en nombre de Jesucristo Salvador, por intercesión de la Virgen Inmaculada, a todos los espíritus inmundos, a todas las presencias que me molestan, que me abandonen inmediatamente, que me abandonen definitivamente y que se vayan al infierno eterno, encadenados por San Miguel Arcángel, por San Gabriel, por San Rafael, por nuestros ángeles custodios, aplastados bajo el talón de la Virgen Santísima Inmaculada.


ORACIÓN POR LA CURACIÓN INTERIOR
Señor Jesús, tu has venido a curar los corazones heridos y atribulados, te ruego que cures los traumas que provocan turbaciones en mi corazón; te ruego, en especial que cures aquellos que son causa de pecado.
Te pido que entres en mi vida, que me cures de los traumas psíquicos que me han afectado en tierna edad y de aquellas heridas que me los han provocado a lo largo de toda la vida.
Señor Jesús, tú conoces mis problemas, los pongo todos en tu corazón de Buen Pastor.
Te ruego, en virtud de aquella gran llaga abierta en tu corazón, que cures las pequeñas heridas que hay en el mío.
Cura las heridas de mis recuerdos, a fin de que nada de cuanto me ha acaecido me haga permanecer en el dolor, en la angustia, en la preocupación.
Cura, Señor, todas esas heridas que en mi vida han sido causa de raíces de pecado.
Quiero perdonar a todas las personas que me han ofendido, mira esas heridas interiores que me hacen incapáz de perdonar.
Tu que has venido a curar los corazones afligidos, cura mi corazón.
Cura, Señor Jesús, mis heridas íntimas que son causa de enfermedades físicas.
Yo te ofrezco mi corazón, acéptalo, Señor, purifícalo y dame los sentimientos de tu Corazón divino. Ayúdame a ser humilde y benigno.

Concédeme, Señor, la curación del dolor que me oprime por la muerte de las personas queridas.
Haz que pueda recuperar la paz y la alegría por la certeza de que tú eres la Resurrección y la Vida.
Hazme testigo auténtico de tu Resurrección, de tu victoria sobre el pecado y la muerte, de tu presencia Viviente entre nosotros.
¡Amén!



PLEGARIA DE LIBERACIÓN
Oh, Señor, tú eres grande, tú eres Dios, tú eres Padre, nosotros te rogamos, por la intercesión y con la ayuda de los arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel, que nuestros hermanos y hermanas sean liberados del maligno que los ha esclavizado.
Oh, santos, venid todos en nuestra ayuda.

De la angustia, la tristeza y las obsesiones, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
Del odio, la fornicación y la envidia, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
De los pensamientos de celos, de rabia y de muerte, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
De todo pensamiento de suicidio y de aborto, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
De toda forma de sexualidad mala , nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
De la división de la familia, de toda amistad mala, nosotros te rogamos : Líbranos, oh Señor.
De toda forma de maleficio, de hechizo, de brujería y de cualquier mal oculto, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.

Oh, Señor, que dijiste “la paz os dejo, mi paz os doy”, por la intercesión de la Virgen María concédenos ser librados de toda maldición y gozar siempre de tu paz.
Por Cristo Nuestro Señor. ¡Amén!

viernes, 16 de enero de 2015

OREMOS POR NUESTROS HERMANOS DE LA RENOVACIÓN QUE SUFREN HOY


Oremos por nuestro hermano y amigo Sinforoso, de Mulchén, quien ha sufrido una dolorosa pérdida en su familia, pues falleció  el joven David Chavez, hijo de nuestro hermano de la Renovación Carismática Católica.
 Oremos también por Vladimir, de Los Ángeles, quien tiene a su Hijita Verónica hospitalizada.
Ambos hermanos son conocidos de nosotros, por años en la Renovación, y en esta encrucijada, requieren apoyo espiritual y compañía. Vladimir en Los Ángeles, y Sinforoso en Mulchén. Dios les de fuerza a ambos.

viernes, 2 de enero de 2015

LA SANACIÓN A TRAVÉS DE LOS SACRAMENTOS.

RECIBE LOS SACRAMENTOS TAN FRECUENTEMENTE COMO TE SEA POSIBLE PARA LOGRAR LA SANACIÓN.

Nuestro Señor Jesús dio su vida por los hombres de todas las épocas. Para continuar con su trabajo de redención y de santificación a través de los tiempos, dio a la Iglesia los siete sacramentos con el fin de moldeamos, llenarnos, usarnos y fundirnos. Básicamente, gracias a los sacramentos, el hombre se sana. 
Este domingo 04 de enero de 2015, Misa de Sanación
 El teólogo Donald Gelpi S.J., escribió lo siguiente en su libro La piedad pentecostal: “Pero los católicos no pueden redescubrir el propósito de estos sacramentos de manera significativa a menos que estén plenamente convencidos de que estos poseen un don efectivo de sanación. Esto, simplemente, significa que no podemos desechar o desdeñar más la sanación por la fe practicada por muchos de nuestros hermanos no católicos”.
Por el contrario, debemos entender su verdadero significado y lugar en la vida de cada comunidad cristiana. Debemos también contemplar el ministerio sacramental de la sanación como una parte integrante de las vocaciones sacerdotales. Y debemos llegar a un entendimiento teológico sólido de la relación entre un ministerio sacramental y un ministerio caristmático de la sanación.
Como católicos, el centro de nuestra vida espiritual es la misa, la Eucaristía. Durante la celebración de la misa encontramos oraciones maravillosas para curar la mente, el cuerpo y el espíritu. En la plegaria del Padre Nuestro encontramos una súplica: “Líbranos de todo mal”. Ya que el hombre es un todo
-cuerpo, mente y espíritu- no susceptible de separación, entiendo que ésta es una solicitud de protección contra el mal físico, psicológico y espiritual.
En la oración que el sacerdote dice a la congregación: “La paz del Señor esté siempre con vosotros”, Cristo está presente en su gente. Esto significa repetidamente la paz total del hombre: cuerpo, mente y espíritu. Si alguien tiene un dolor intenso durante la Eucaristía, es difícil entender cómo puede estar en paz y permanecer dispuesto a recibir lo que Jesús le está ofreciendo. La paz es armonía de mente, cuerpo y espíritu que se traduce en tranquilidad. Ciertamente, las personas que se aproximaron a Jesús para ser curados sintieron esta paz dentro de ellas, y las experiencias de los que hoy se encuentran en el ministerio de la sanación tienden a estar de acuerdo con que la sanación le brinda al hombre una sensación de paz no conocida anteriormente. Por consiguiente, la misa es la oportunidad perfecta y natural de acercarse al Señor si se está sufriendo de falta de arreglo interior y se busca la paz del Señor.
La segunda oración antes de la comunión: “Señor Jesucristo, con fe en tu amor y en tu misericordia, como de tu cuerpo y bebo de tu sangre, no me condenes sino dame salud en mente y cuerpo”, es una referencia directa a la sanación sin requisitos. Los sacerdotes harían bien en llamar la atención de los fieles. Ciertamente se ayudaría a muchas más personas si llegaran a la Eucaristía con la gran convicción de fe que el Señor Jesucristo las sanará. Si no decimos estas oraciones con un gran convencimiento, perdemos mucho del poder de sanación que nos brinda la misa.
Todos hemos repetido esta oración antes de la sagrada comunión: “Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme”. Pero ¿cuántos han reflexionado realmente sobre esta súplica? Esta es una magnífica oportunidad de mostrar al Señor nuestra necesidad de sanación y de esperar que, así como El se entregó por nosotros, nos dé un don menor, como es la sanación total del hombre.
El Reino de Dios está sobre nosotros y en la misa nos damos cuenta de su presencia en forma muy profunda. Este es el momento para los frutos del Reino, uno de ellos es la integridad, la cual debe ser hecha y recibida por el creyente.
Hemos recibido los sacramentos como ayuda para lograr la sanación, Dios tocando al hombre, el hombre tocando a Dios. “Extiende la mano y toca a Dios cuando El pasa”, como dice la canción. Esto es lo que ocurre en los sacramentos: Jesús desciende y nos toca. Recíbelos con la confianza de recibir la sanación.
“Señor Jesús, tócanos y sánanos hoy. Renueva dentro de cada uno de nosotros nuestro compromiso de recibir tu amor sanador que nos es dado en los sacramentos”.