viernes, 8 de octubre de 2010

CON ALEGRÍA TRANSCURRE EL ECCLA EN PERÚ

ECCLA: ENCUENTRO CARISMÁTICO CATÓLICO LATINO AMERICANO. DIVERSAS CULTURAS, UNIDAS TODAS POR EL AMOR A JESÚS. GUIADOS POR EL ESPÍRITU SANTO.

DELEGACIÓN DE LA OCTAVA REGIÓN CON EL PADRE JOSÉ LUIS AGUILAR


XXIV Encuentro Carismático Católico Latinoamericano (ECCLA)
«FORJADOS POR EL ESPÍRITU, SEMBRAREMOS LA CULTURA DE PENTECOSTÉS»


SACERDOTES Y MUCHOS HERMANOS Y HERMANAS DE LATINOAMERICA SIGUEN CONGREGANDOSE EN LA GRAN FIESTA DEL ESPÍRITU EN EL ECCLA DEL PERÚ. ¡GRACIAS, SEÑOR, POR ESTE HERMOSO ENCUENTRO!

EN LA FOTO, LA BANDERA CHILENA, Y NUESTRO SERVIDOR NACIONAL:
Con alegría en los rostros, los hermanos y hermanas de Latinoamérica se reunen en Perú, para celebrar el Gran Encuentro de la Renovación carismática. Por problemas de trabajo o por dinero, Los Ángeles no está representado, pero estamos en espíritu con nuestros hermanos carismáticos de América latina. ¡Dios los bendiga, y que puedan transmitir más adelante lo que aprendieron!


TRAJES TÍPICOS, BAILES, ACOGIDA, MUCHA ORGANIZACIÓN AL DETALLE:
Es lo que recibe a las delegaciones en Perú. las fotos muestran la gran cantidad de Sacerdotes, y delegaciones, lo que augura muy buena Alabanza y Enseñanzas.¡ Sigamos orando por este encuentro Latino americano!


XXIV Encuentro Carismático Católico Latinoamericano (ECCLA)
«FORJADOS POR EL ESPÍRITU, SEMBRAREMOS LA CULTURA DE PENTECOSTÉS»

CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES


JUEVES 7
VIERNES 8
SÁBADO 9
08:30 - 09:30 Cantos y alabanza 08:30 - 09:00 Cantos y alabanza 08:30 - 09:00 Cantos y alabanza
09:30 - 10:00 ORACIÓN 09:00 - 09:30 ORACIÓN 09:00 - 09:30 ORACIÓN
09:30 - 10:30 Tema 3 09:30 - 10:30 Tema 5
10:00 - 12:00 EUCARISTIA 10:30 - 10:45 Cantos y alabanza 10:30 - 10:45 Cantos y alabanza
10:45 - 11:45 Tema 4 10:45 - 11:45 Tema 6
11:45 - 12:00 Descanso 11:45 - 12:00 Descanso
12:15 - 13:15 Tema 1 12:00 - 13:00 Adoración al Santísimo 12:00 - 13:00 Adoración al Santísimo
13:15 - 15:00 Almuerzo y descanso 13:00 - 15:00 Almuerzo y descanso 13:00 - 15:00 Almuerzo y descanso
15:00 - 16:30 Tema 2 15:00 - 16:30 Taller 15:00 - 17:00 EUCARISTIA


15:00 - 16:30 Ecclillas
16.30 - 17:00 Orientaciones 16.30 - 17:00 Preparación para la Eucaristía
17:00 - 18:30 Ecclillas



17:00 - 18:30 Taller 17:00 - 18:30 EUCARISTIA 18:30 NOCHE FOLKLORICA

  • La llegada de las diferentes delegaciones internacionales y nacionales será el día miércoles 6 de octubre.
  • El término del ECCLA y el Encuentro Nacional será el día domingo 10 de octubre con la Jornada de Evangelizacón en el Estadio San Marcos.
Leyenda

Ecclillas para Internacionales

Talleres para Nacionales

Momentos en que se comparten Internacionales y Nacionales en el mismo ambiente

En el momento del almuerzo Internacionales en el Comedor, Nacionales en Patio de Comida



jueves, 7 de octubre de 2010

PREDICADOR Y SERVIDOR: ¿CUAL ES EL EVANGELIO QUE PROCLAMAS?


Jesús - “causa de salvación” para todos aquellos que creen en él

Sacerdote RAINIERO CANTALAMESSA
1992-02-12- Retiro en México
¿Qué hemos hecho con esta proclamación fundamental que Jesús y Pablo llamaron “evangelio”, la Buena Nueva?, ¿Qué lugar real ocupa en nuestros sermones? En su carta a los Romanos, San Pablo dice: “No estoy avergonzado del Evangelio; es el poder de Dios para la salvación de aquel que tiene fe.” (Rom 1,16). Obviamente, incluso en esa época también existía la tentación de avergonzarse del Evangelio. Para los judíos era un escándalo y para los griegos, estupidez (cf. 1 Cor. 1, 22-25). Pablo escribe a los Gálatas: “Estoy asombrado de lo rápido que estáis desertando de quien os llamó en la gracia de Cristo y acudís a un evangelio diferente...”

CONFIAR EN LAS OBRAS Creo que debemos repetir este grito de nuevo en nuestra época. Tengo gran estima y respeto por la “teología de la liberación”. Sin embargo, como todas la cosas buenas siempre hay un peligro que puede alejarla de la plenitud del evangelio. El peligro, creo yo, no es tanto que acabe en la ideología marxista, sino que es mucho más peligroso, una vez más, confiar en las obras. Esto sucede cuando la liberación social y política se confunde con la liberación del pecado y de lo malo, y la salvación material con la espiritual, haciendo que ambas dependan sólo del esfuerzo humano. Cuando esto ocurre, creo que uno resbala imperceptiblemente en lo que Pablo llama “otro evangelio”, un evangelio que ya no es el “poder de Dios”. Jesús se reduce a un ejemplo de liberación más que a la “causa de salvación” para todos aquellos que creen en él.

OTRO EVANGELIO
Este no es la única manera, sin embargo, en que podemos predicar “otro evangelio”. Puede incluso no ser el más peligroso. También se predica “otro evangelio” cuando uno habla de liberación espiritual a través de la psicología, mediante el uso de técnicas orientales de meditación, Nueva Era y otras cosas similares. Estos son “débiles y pobres elementos de este mundo” como Pablo los llamó comparándolos al poder del Evangelio. A través de ellos hay un peligro que encontraremos nosotros mismos pensando como los Colosenses, que vieron la salvación mediante sus especulaciones astrales sincréticamente mezclaron a Cristo con otros espíritus y poderes. Como escribe el Apóstol Pablo: “Mira que nadie haga una plegaria por tí mediante filosofías y vacíos engaños, según las regiones humanas, según los espíritus elementales del universo y no según Cristo.” (Col 2:8-9). Estas parecen palabras escritas para nuestra época. Hoy día hay una nueva invasión de Cristiandad de retiros y ejercicios y cursos espirituales, todos inspirados en este “evangelio” hecho por el hombre. Estos se concentran en el “yo”: autoconocimiento, autoexpresión, autoaceptación, autojustificación, autorealización y otras palabras, autosatisfacción en vez de autoabnegación y autoolvido que yacen en el corazón del Cristianismo. En este evangelio centrado en el hombre, la salvación viene del interior del hombre mismo y Jesús viene a reducirse en un ingrediente más en este cocktail religioso. Este “otro evangelio” se origina en esos países que son ricos y saciados, de gente que cree que es posible ir “más allá de la fe” y”más allá de Cristo”. Como si algo pudiera existir más allá de la fe. “¡Sé maldito (anatema)!” dice Pablo. Esta es una advertencia llena de amor. Significa “No tengáis nada que ver con esas personas. Manteneos apartados de ello. Es una apostasía de Cristo.”

EVANGELIO DE GRACIA Los cristianos que colocan el Cristianismo en el mismo plano que otras religiones y las encuentran igualmente satisfactorias, muestran que no han entendido la Unicidad del Cristianismo y su esencia, que es gracia. Las religiones humanas tienen su propio modo de predicar la salvación. Buda, por ejemplo, muestra como librarse uno mismo del dolor. Da un ejemplo y dice a sus seguidores: “Yo he experimentado este método; si vosotros queréis, podéis hacerlo del mismo modo....” Jesús también dijo a sus discípulos:”Yo os he dado un ejemplo” (Jn. 13:14), pero no se paró ahí. El murió y resucitó por nosotros, y por medio de esto, él no sólo nos ha dado un ejemplo, sino además la gracia y la facultad de seguir su ejemplo. El Evangelio cristiano es el Evangelio de la Gracia. En el cristianismo, lo primero no es el deber sino el don. Nosotros sólo podemos amar porque “El nos amo primero”. FE Y OBRAS Estas son sólo algunas de las cosa que hoy día tienden a oscurecer el Evangelio. Otro problema viene del legado de nuestra historia. Cuando Lutero proclamó la tesis de la justificación por la “fe sola”, la Iglesia Católica -en reacción a contrapesar este polémico exceso- tuvo que reafirmar la importancia de las obras. En el Concilio de Trento afirmó principalmente dos cosas : que no estamos salvados por las buenas obras, pero tampoco estamos salvados sin ellas. Desafortunadamente, al prevalecer la atmósfera de polémica, se llegó al endurecimiento de ambas posturas. Cuanto más insistían los protestantes en la justificación por la fe sola, más insistían los católicos -al menos en sus sermones- en las obras. Este legado permanece hoy día con nosotros.¿ Cuándo se ha oído una homilía católica basada en la justificación por la fe? Y, con todo, este es el centro mismo del corazón y la fuerza del mensaje cristiano. Gracias a Dios, hoy estamos viviendo una época en la que la Iglesia está rompiendo con estas antiguas contraposiciones. Aprovechémonos de esto una vez más: mientras no se olvide la importancia de las obras y virtudes de la vida cristiana, redescubramos la gloria y el poder del kerygma en nuestros sermones.

sábado, 2 de octubre de 2010

Despierta tu que duermes y Cristo te alumbrará. (Ef. 5, 14)

Pidiendo para el Padre Gustavo la Unción del Espíritu Santo
(Pincha las fotos para agrandarlas)
RETIRO DE AVIVAMIENTO EN NACIMIENTO: El Padre Gustavo Avello guió una profunda tarde de oración y estudio bíblico, en base a Efesios, 5, 14. La jornada se realizó el dia sabado 02 de octubre, en el gimnasio de la Escuela "El Saber", y fue organizada por la renovación de Nacimiento, asistierndo además hermanos y hermanas de Mulchén y Los Ángeles.

"Hemos sido bautizados, y confirmados, pero muchas veces estamos en el mundo con una infinidad de Gracias, y no las usamos. Llenamos nuestra vida y nuestros labios de las cosas del "Mundo", y no dejamos actuar al Espíritu Santo. Jesús, a muchas personas les dijo: "Levantate", " Despierta". En este retiro, Jesús le dijo a cada uno de los asistentes: Levantate, tu que duermes.... levantate, y tu vida se iluminará de la Luz de Cristo".

La oración de estas reflexiones, la música, dirigida por el Hermano Marcelo Bizama, y el fervor de la asamblea, hizo que el Señor renovara muchos corazones, despertando asi nuevamente a la vida de la Gracia, llenandose de la Luz de Cristo.

El Padre Gustavo Avello, como siempre, lleno de entusiasmo y fe, fue el instrumento que el Señor utilizó para dirigir este muy buen retiro, el que finalizó con una vivencial Eucaristía.

Orando y estudiando la Biblia, la asamblea disfruta de momentos de mucha Gracia.

Otra vista panorámica de la vivencia profunda de un encuentro con el Señor.

La Alabanza, dirigida por el Grupo de Música de Marcelo Bizama, hace caer las fortalezas que no dejan entrar la Gracia de Dios a los corazones

Como los discípulos de Emaus: "Sentíamos arder nuestros corazones cuando se nos explicaban las escrituras"

El Grupo Musical anima la Alabanza de la comunidad:¡ Gracias, Señor, por este encuentro. Felicitamos a los organizadores, y no olvidar que mañana se vive la misa de sanación Mensual de la Renovación Carismática.

"En la Diócesis de Los Ángeles, se vive la Vida en el Espíritu"

sábado, 25 de septiembre de 2010

EL BAUTISMO EN EL ESPIRITU

ENCUENTRO DE SERVIDORES DE LA DIOCESIS DE LOS ANGELES

EL BAUTISMO EN EL ESPIRITU SANTO
A LA LUZ DEL NUEVO TESTAMENTO.

Por LUIS MARTIN

Trataré de ofrecer en forma de aproximaciones las sugerencias y reflexiones que me ofrece una lectura atenta del Nuevo Testamento a propósito de la expresión EL QUE BAUTIZA EN EL ESPIRITU SANTO.

He aquí los textos:
El os bautizará en Espíritu Santo y fuego (Mt 3,10 Lc 3,16),
Él os bautizará con Espíritu Santo (Mc 1,8).
Ése es el que bautiza con Espíritu Santo (Jn 1,33).

Y en forma parecida:

Vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo (Hch 1,5 y 11,16), en un solo Espíritu hemos sido todos bautizados (1 Co 12,13).

El discurso de Pedro en Jerusalén ofrece algunas pistas para llegar a una mejor comprensión de los mismos:

Había empezado yo a hablar cuando cayó sobre ellos el Espíritu Santo, como al principio había caído sobre nosotros. Me acordé entonces de aquellas palabras que dijo el Señor: “Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo...” (Hch 11,15-16).

1) Pedro hace referencia a dos efusiones importantes del Espíritu: la de Pentecostés y la que sobrevino sobre Cornelio y su familia, considerada como el Pentecostés de los gentiles. En ambos casos se trata del cumplimiento de la promesa que hizo Jesús de ser bautizados en el Espíritu Santo, y que es “la Promesa del Padre” (Hch 1,4; 2,39).

2) Pentecostés es una superabundancia, una plenitud: “ser bautizados en el Espíritu Santo” es lo mismo que ser sumergidos en el mismo, del cual se nos presenta el agua como una imagen expresiva.


En el bautismo de Juan el hombre “exterior” era sumergido en el agua, como signo de penitencia. Ser bautizado en el Espíritu Santo indica que el Hombre “interior” es sumergido en el mismo Espíritu y queda inundado, empapado y transido. Cada parte del “hombre Interior” queda afectado por el poder transformador del Espíritu, “por la acción del Espíritu en el hombre Interior” (Ef 3,16), lo que explica el empleo tan reiterativo de la expresión “ser llenos” del Espíritu Santo (Hch 2.4: 4.8: 4,31: 7,55; 9,17; 13,9): es una verdadera plenitud.

3) Esta plenitud se da primordialmente en las facultades superiores del hombre, mente, voluntad, corazón, y es así como los cristianos quedan “sellados con el Espíritu Santo de la Promesa” (Ef 1,13).

Pero afecta también a toda la persona y, consiguientemente, al cuerpo que es signo y expresión del espíritu y de cuanto en él sucede. Los efectos de la presencia del Espíritu se extienden también al cuerpo, originándose manifestaciones típicas como las curaciones, hablar en lenguas, don de lágrimas, la alabanza, la contemplación.

El cuerpo humano, que ya de por si es obra de belleza y expresividad, se convierte entonces “para el Señor y el Señor para el cuerpo” (1 Co 6,13) y adquiere la gran categoría de “templo del Espíritu” (1 Co 6,19), como anticipo del “cuerpo espiritual” (1 Co 15.44), incorruptible e inmortal que será en la Consumación.

4) La recepción del Espíritu era algo que se experimentaba no sólo en Pentecostés, sino en cada efusión. (Hch 4,31). Era algo consciente y recognoscible.
Por esto Pablo consideraba la efusión del Espíritu como prueba de nuestra condición de hijos de Dios: “La prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo... (Ga 4,6). Lo mismo Juan: En esto conocemos que permanecemos en Él y Él en nosotros: en que nos ha dado su Espíritu. (1 Jn 4,13 y 3.24).

Para el cristiano es la garantía de una esperanza que “no falla porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado”. (Rm 5,5). Como prenda y garantía de todo lo que esperamos “nos dio en arras el Espíritu en nuestros corazones”. (2 Co 1.21; 5.5).

5) El ser bautizados en el Espíritu tal como Jesús prometió, se inaugura con la efusión de Pentecostés.

Fieles al mandato del Señor, los Apóstoles siguieron administrando después el bautismo de agua como iniciación al reino mesiánico, con el que se perdonaban los pecados y se recibía el Espíritu Santo: “Convertíos; que cada uno reciba el bautismo en nombre de Jesucristo, para el perdón de los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo”. (Hch 2,38; 9,17-18; 19,5-6).

En el Libro de los Hechos el Bautismo en el Espíritu se relaciona siempre con el bautismo Sacramental. Bautismo de agua y efusión del Espíritu son dos aspectos de la consagración cristiana, en la que el hombre renace “de agua y de Espíritu”(Jn 3.5) y, al mismo tiempo, una actualización del acontecimiento de Pentecostés.

Estos dos aspectos diríamos que son la dimensión sacramental y la dimensión carismática de una misma unidad, siendo siempre libre el Espíritu para derramarse carismáticamente fuera de todo esquema sacramental.

En ciertos momentos diríamos que predomina uno de estos aspectos o que coinciden ambos:

- Pentecostés de los Apóstoles (Hch 2.1-41) y oración de los Apóstoles en la persecución (Hch 4.23-31): predominio de la dimensión carismática.

- Pedro y Juan en la comunidad de Samaría (Hch 8,14•17), discípulos de Efeso (Hch 19,1-7): se da dimensión sacramental y experiencia carismática:

- Cornelio y familia (Hch 10,1-48): experiencia carismática seguida de dimensión sacramental.

No hay más que un solo bautismo (Ef 4,5).

6) La recepción del Espíritu fue para la Iglesia primitiva el acontecimiento más importante de la iniciación cristiana. Una vez iluminados, gustaron el don celestial y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, saborearon las buenas obras de Dios y los prodigios del mundo futuro. (Hb 6,4•5): aquella recepción o efusión implicaba presencia y experiencia del Espíritu.

No hay pasaje en el Nuevo Testamento que nos de pie para pensar en una auténtica iniciación cristiana sin el Espíritu: “en un solo Espíritu hemos sido todos bautizados... y todos hemos bebido de un solo Espíritu” (1 Co 12,13).

7) A la vista de estos datos podemos apreciar la diferencia de perspectiva entre los cristianos primitivos y nosotros.

Ellos llegaban a la fe a partir de una conversión y una opción, muy personal y consciente, que hacían por el Señor, Cristo Jesús Resucitado tal como se lo presentaba el kerigma. Tras larga y profunda preparación de catecumenado, tal como se fue implantando posteriormente, se recibían los sacramentos de la iniciación cristiana. Aquella vivencia y presencia del Espíritu del Señor era algo inolvidable en la vida de aquellos cristianos. La experiencia del Señor resultaba por tanto algo normal para todos los cristianos.

En cambio el cristiano convencional de hoy día ha recibido los sacramentos de la iniciación en su más tierna infancia y difícilmente si llega a tomar conciencia de su compromiso bautismal, menos aun a una verdadera experiencia de la presencia del Señor en su vida, de su Espíritu. La experiencia del Espíritu no es algo común, por lo que se la ha considerado como algo que no es normal.

Esto se fue imponiendo de manera insensible a lo largo de la historia, motivado en parte por la normativa que se fue introduciendo de bautizar a los niños, y en no menor parte por la pérdida de la esperanza escatológica y las reacciones contra todos los movimientos espiritualistas que acentuaron lo carismático en contra de lo institucional en la Iglesia.

Resultado final: todos lo conocemos.
Para una gran mayoría de cristianos el Espíritu Santo no es más que un articulo de fe, es decir, una fe puramente confesional en el Espíritu Santo y en sus carismas, pero no una vivencia del Espíritu que lleve a una apertura a su acción, a sus dones, y a una relación de intimidad con el misterio trinitario.

8) La Renovación Carismática nos hace ver que la experiencia neotestamentaria del Espíritu del Señor ha de ser algo normal para cada cristiano y una experiencia común en la Iglesia: “la Promesa ?es para vosotros y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos, para cuantos llame el Señor Dios nuestro” (Hch 2,29) .

9) Esta experiencia carismática que falta en tantos cristianos, a pesar de toda la objetividad de la dimensión sacramental, es la que sería de desear para todos, experiencia que nos llevaría a descubrir y actualizar los sacramentos de la iniciación y su verdadera identidad cristiana. El cristiano es carismático por definición, lo mismo que la Iglesia.
El sacramento del bautismo se ha separado demasiado de la recepción del Espíritu Santo, quedando ésta como relegada a la Confirmación y fragmentada la iniciación cristiana en partes temporalmente separadas. Es preciso recuperar este aspecto carismático en el Sacramento del Bautismo.

10) La efusión del Espíritu o bautismo en el Espíritu, de que tanto se habla en la Renovación Carismática, pretende darnos esto: tomar conciencia, experimentar y también abrirnos al Espíritu del Señor Resucitado, y a partir de aquí iniciar una relación de intimidad con el mismo, una liberación interior para dar paso a un proceso de transformación interior, crecer y caminar constantemente en el Espíritu.

( DE SIERVOSCAS.COM)

sábado, 18 de septiembre de 2010

FIESTAS PATRIAS EN CHILE

La RCC de Los Angeles, en fraternal visita al Obispo Felipe Bacarreza
FELICES FIESTAS PATRIAS A TODOS LOS CHILENOS QUE VIVEN EN EL PAIS, Y A LOS QUE ESTAN LEJOS FISICAMENTE, PERO UNIDOS COMO FAMILIA CHILENA CON EL CORAZON.

¡GRACIAS SEÑOR POR LA PATRIA, POR ESTE PAIS TAN HERMOSO!

martes, 14 de septiembre de 2010

¡¡¡¡¡¡LLEGÓ LA REVISTA PENTECOSTES!!!!!


LLEGÓ LA REVISTA PENTECOSTÉS.... UNA REVISTA DE MUY BUENA CALIDAD, TEMAS FUNDAMENTALES, TESTIMONIOS. ¡CONSULTA CON TU SERVIDOR GUIA...NO TE QUEDES SIN ELLA!