Agendemos la Misa de Marzo

Agendemos la Misa de Marzo
Como siempre, en la PArroquia San Francusco

domingo, 11 de septiembre de 2016

ORACIONES BREVES DE LIBERACIÓN

1-. SÚPLICAS QUE PUEDEN SER UTILIZADAS PRIVADAMENTE POR LOS FIELES EN LA LUCHA CONTRA EL PODER DE LAS TINIEBLAS

Son “súplicas que pueden ser utilizadas privadamente por los fieles en la lucha contra el poder de las tinieblas”, aprobadas por la Iglesia y publicadas como Apéndice II del Ritual de Exorcismo.

ORACIONES

1. Señor Dios, apiádate de mí, siervo tuyo, que, a causa de muchas insidias, me he vuelto como un objeto perdido; sálvame de la mano de mis enemigos y ven a buscarme si estoy perdido, acógeme cuando me encuentres, y no me abandones, así podré agradarte por siempre, porque sé que me has redimido con tu fuerza. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

2. Dios todopoderoso,
que das cobijo a los afligidos en tu casa
y conduces a los cautivos a la prosperidad,
mira mi aflicción
y ven en mi auxilio;
derrota al enemigo malvado,
para que, una vez vencida la acción del adversario,
la libertad me conduzca a la paz,
de modo que restablecido en la piedad serena,
proclame que eres admirable
Tú que diste fuerza a tu pueblo.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén

3. Oh Dios, creador y defensor del género humano, que formaste al hombre a tu imagen y lo recreaste más admirablemente con la gracia del Bautismo, dirige tu mirada sobre mí, siervo tuyo, y sé propicio a mis súplicas. Te pido que nazca en mi corazón el esplendor de tu gloria para que, eliminado plenamente todo temor, pueda alabarte con ánimo y espíritu sereno, junto a mis hermanos en tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén

4. Oh Dios, origen de toda misericordia y de toda bondad, que quisiste que tu Hijo sufriera por nosotros el suplicio de la cruz para librarnos del poder del enemigo; mira propicio mi humillación y dolor, y concédeme, pues me renovaste en la fuente bautismal, que, habiendo vencido el ataque del Maligno, me colme la gracia de tu bendición. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén

5. Oh Dios, que por la gracia de la adopción, quisiste que yo fuera hijo de la luz, te pido que me concedas no verme envuelto en las tinieblas de los demonios sino que pueda por siempre permanecer plenamente en el esplendor de la libertad recibida de ti. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén 
(Tomada de la Comunidad formada por el P. Emiliano Tardif)

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